En este reportaje vamos a hablar de una de las cosas más peligrosas con las que se puede encontrar tu hijo en una guardería, las enfermedades. Reconozcámoslo. Hay más gérmenes en el planeta de los que sabemos qué hacer y ninguno de nosotros vive en una burbuja. Así que el peligro de las enfermedades siempre está ahí, vayamos donde vayamos. Por desgracia, este problema es mucho más grave en una guardería por muchas razones.

Veamos...

Para empezar, la cantidad de cosas con las que puede toparse un niño en una guardería son astronómicas. Una breve lista incluye diarrea, difteria, enfermedades transmitidas por los alimentos, paperas, sarampión, varicela, y la lista sigue y sigue. Sólo hay que buscar un diccionario médico. En una guardería, tu hijo tiene muchas posibilidades de contagiarse. La pregunta es ¿por qué? La solución se debe a varios factores. Para empezar, la mayoría de los niños que van a la guardería proceden de familias más pobres en las que ambos padres tienen que trabajar, o incluso de hogares monoparentales.

Estas familias no tienen los fondos ni la atención médica para vacunar a sus hijos adecuadamente contra ciertas enfermedades infantiles. Otras simplemente no tienen tiempo o dinero para llevar a su hijo al médico cada vez que se resfría. Si no se tratan, estos problemas leves pronto se convierten en problemas más graves. Con todos estos niños expuestos los unos a los otros, la posibilidad de que una persona le transmita a su hijo un virus desagradable es realmente excelente. A menudo se oye hablar de epidemias en estos centros como resultado de este mismo problema.

Factor nutricional

Otro factor es que la mayoría de los niños que van a la guardería no reciben la alimentación adecuada que necesitan. Esto disminuye su resistencia a las enfermedades porque su sistema inmunitario no es tan fuerte como debería. De nuevo, esto se debe a que los padres no tienen los fondos necesarios para alimentar adecuadamente a sus hijos. Y finalmente, el último elemento es la propia guardería. Muchas tienen poca calefacción debido a problemas de financiación. Además, debido a los bajos salarios, es difícil encontrar profesionales sanitarios cualificados. La mayoría de ellos trabajan por el salario mínimo y necesitan el dinero.

Así que si se enferman, porque muchos de estos lugares no tienen prestaciones, deben venir a trabajar o no cobran. Estos trabajadores acaban contagiando lo que sea a tu hijo. Desgraciadamente, no hay mucho que puedas hacer para proteger a tu hijo contra las enfermedades mientras está al cuidado de una guardería.

Conclusión:

El mejor consejo que se puede dar es la información de sentido común. Alimente a su hijo además de lo posible dado su presupuesto. Asegúrese de que su hijo haya recibido al menos todas las vacunas normales. Si su hijo se pone enfermo, llévelo al médico inmediatamente. No esperes a que empeore. En cuanto a la guardería en sí, busca una que tenga un historial fantástico. No, no residimos en una burbuja. Pero tomando algunas medidas de sentido común podemos dar a nuestro hijo la mejor oportunidad de no volver a casa de la guardería con alguna enfermedad horrible.